Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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viernes, 30 de marzo de 2012

Una nueva vida sin recuerdos * Capítulo 4



Capitulo 4: Contra mis principios.

-Creo que ni bien llegue a casa, voy a tener que bañarme- conteste con sarcasmo mientras Tanya me instruía como debía atrapar al ciervo.

Mire mi ropa y la de Tanya que continuaba limpia, y Kate se rio por el gesto que hice con mis cejas. Siempre se reía por como actuaba, dice que soy muy graciosa. A mí me hacía muy feliz hacerla reír sin darme cuenta.
- Vamos Brenda ni que fuera tan difícil, solo relájate y déjate llevar por tu instinto.- Me alentó Tanya.

Brenda. Fue el nombre que decidió Carmen para mí. Dijo que le hacía recordar a una buena amiga. A mí me gustaba, me sentía cómoda con él.

Flashback
Mis primero tres días con mis nuevos hermanos fueron muy alegres. Ya no estoy más confundida y se perfectamente que no estoy enferma. Al contrario, creo que me gusta esto de ser vampira, se me da bien.

Esa tarde cuando Carmen me abrazo y me contuvo, supe que no estaba sola, que tanto Carmen, Tanya y mis hermanos estarían para mí siempre. Y eso influyo profundamente en mí.

Kate me dijo que tenía un poder extra además de todas las cualidades que tienes al ser un vampiro: Fuerza, equilibrio, belleza, entre otras que a medida que pasaban las horas las fui experimentando. El poder de Kate era que ella, a través del contacto físico, podía enviar una corriente eléctrica que podía incapacitar el ataque de otros vampiros o humanos, en caso de sentirse amenazada.

Me sorprendió mucho saber que podíamos tener poderes, solo algunos de nosotros. Era algo surrealista.

-Vamos a cazar, o ¿qué prefieres seguir muriéndote de sed?- Me reto Tanya.

Suspire, exhalando el aire por la boca. Desde que me habían explicado que te me tenía que alimentar de animales, no me pareció nada fuera de lo normal. Antes cuando era humana, recordé que comía carne de vaca, pollo y cerdo. Hasta pescado.

Pero cuando me dijeron que debía cazarlos y como era el método, me sentí un poco ahogada, esta opresión en mi pecho se intensifico más aun cuando mis hermanos y yo nos dirigíamos hacia las profundidades del bosque. No podía negarlo, estar en el bosque me daba la sensación más maravillosa que nunca había podido experimentar hasta que me convertir en vampiro. El aire de libertad, misterio y paz. Era todo lo que necesitaba para sentirme como en casa.

-¿Estas lista?- Pregunto Eleazar.

Lo mire con duda. Mis hermanas solo miraban y se dejaban llevar por los ruidos y miraban de vez en cuando para todos lados.

-Sí, bueno eso creo.- le conteste a mi hermano.

-Ok, mira es sencillo. Ya sabes que primero tienes que captar el olor.- Me aconsejaba Eleazar.

-Una cosa- Interrumpió Kate.- Si por si acaso percibes el olor de algún humano. Debes automáticamente refrenarte. No nos gusta hacerles daños. Recuerda que antes fuiste uno de ellos. Y que si matas a uno, dejas a una familia rota.-Me miro intensamente a los ojos Kate. Vi un estibio de profundo dolor en sus ojos. Quise abrazarla pero ella estaba a tres metros lejos de mí. Y me acobarde.

-Prometo no defraudarte hermana.- Le dije con toda la sinceridad y me vi reflejada en sus pupilas, para que ella se quedara tranquila.

-Gracias.- Susurro muy suavemente.

-¿Brenda esta lista?- Me vi obligada a apartar mi atención de Kate para ver a Carmen.

-Eso espero.- volví a decir.

-Mejor te enseño y tú luego me copias.- Eleazar se relajo por completo. Se paro derecho con sus manos a los costados de su cuerpo y sus piernas abiertas hasta llegar al ancho de sus hombros. Entro en una especie de trance. Solo inspiraba profundamente y exhalaba pausadamente. Cuando eso de repente abre los ojos y mira hacia su costado derecho y comienza a correr. En ese momento se encontraba en frente mío a unos dos metros.

Pude percibir el olor del ciervo que no se encontraba a más de una cancha de futbol de distancia. Sabía que el ciervo estaba masticando alguna hierba. Y que solo se daría cuenta del peligro cuando Eleazar saltara sobre él, ya que llevaba mucho tiempo cazando y perfeccionándose.

El animal no puso ni resistencia. Solo se movió un poco cuando Eleazar comenzó a sesionar de la arteria del cuello del animal.

Fue como si yo estuviera presenciando toda la escena enfrente a mis ojos, como si no existiese la distancia. Vi el rostro del animal, asustado y deformado a medida que iba perdiendo la vida. Sus ojos que al principio brillaban, se fueron apagando.

Nunca había matado a nadie. Menos a un animal. Quería llorar y detener a Eleazar, pero sería estúpido. De ellos bebíamos. De ellos saciábamos nuestra sed. Desee por un momento solo comer pastos como la vaca pero sabía que mi cuerpo reaccionaria peor que como lo hizo con el agua.

Eleazar desgarro el cuello del animal y luego corto el estomago con su mano izquierda. Dándole así el efecto de que un animal lo había hecho. Solo por si acaso un cazador lo encontraba. Así nunca sospecharían de nuestra existencia.

Se acerco a nosotras sin ningún rastro de sangre o tierra. Estaba perfecto. Beso a Carmen, quien se lo comía con la mirada. Creo que necesitaban intimidad. Sonreí ante la escena. Kate suspiro y Tanya solo negaba con una sonrisa por lo romántica que era su hermana Kate y los tortolos de sus hermanos mayores.

Carmen y Eleazar se miraron tiernamente mientras se les iba la eternidad en ello. Y se besaron dulcemente. En ese beso se dijeron todo. Con tantos siglos juntos la comunicación entre ellos era casi siempre con gestos.

Me perdí en mis pensamientos, me tome una siestita por así decirlo. Mientras mis hermanos hablaban. Quise recordar, aunque fue en vano. Si alguna vez habré sentido algo parecido. Pero no pude recordar y volví a sentir esa opresión en el pecho.

-Brenda vuelve a nosotros.- Me llamo Tanya.

-Me eche una siestita.- Sonreí y me acompaño Kate.- ¿En qué estábamos?

-Inténtalo.- Me ordeno Eleazar.

Volví a hacer todo ese pequeño pero excitante ritual. Y lo percibí. Era otro ciervo. A unos 130 kilómetros de aquí. Se encontraba alejado de su manada. Comencé a correr. El aire, la velocidad y la adrenalina era el éxtasis que experimentaba cada vez que corría. Cuando llegue a menos de tres minutos. El ciervo me miro, y mi garganta de repente comenzó a palpitar en mi cuello. Estaba a punto de saltar encima del animal. Cuando de detuve a mirar sus ojos. Vi el miedo y me angustie.

El ciervo aprovecho mi distracción y corrió lo más lejos que pudo de mi. Si realmente lo deseaba, lo hubiera seguido y lo hubiera matado. Pero no estaba en mi educación, en lo que era Yo realmente. Lastimar y mucho menos matar a cualquier ser vivo que respirara o caminara.

Volví hacia donde mi familia observaba con detenimiento mi acción. Me miraron con comprensión.
-  
Esto va a ser difícil.- Comento Carmen.

Kate se acerco a mí y paso un brazo por mis hombros.- No te preocupes Bren, a mí también me costó acostumbrarme a mi nueva dieta, pero veras con el tiempo que no es tan malo.- Me infundio valor con una sonrisa.

-Lo sé Kate.- solo atine a decir con mis ojos perdidos en los arboles.

-Volvamos a casa.- dijo Carmen.

-Iré a buscar a Irina.- Aviso Tanya.

-Ok, pero no tardes mucho. Llama por cualquier cosa.- Pidió Carmen.

-Veo si hay señal o si me puedes escuchar.- dijo Tanya.

-Ok.-finalizo Carmen.

Caminamos en silencio hasta llegar a casa.

Últimamente Irina estaba muy apagada. Estaba en un estado de zombi por así llamarlo. Solo deambulaba por la casa. No se reía y suspiraba todo el tiempo. Siempre que se dirigían mis hermanos para hablarle, ella no los escuchaba.

Una situación desesperante que venía teniendo lugar hace ya una semana, me había explicado Kate la segunda noche desde mi llegada a la familia.

No sabía nada pero me preocupaba verla tan triste.

Anoche las escuche hablar desde mi habitación.

-Volverá Iri, solo tenle paciencia.- Le comento Tanya.

- Ya no se qué pensar. Creo que iré a buscarlo.- Irina pensó en voz alta.

-No es para tanto, sabes que tenía que ir a ver a una vieja amiga. No tienes porque sospechar nada. Ya sabes que Él la quiere como una hermana. Aparte Laurent te había dicho que su amiga no estaba pasando por un buen momento.

- Lo sé, pero lo extraño. Y ¿Si le paso algo?- Pregunto Irina.

-No hermana, Él lleva mucho tiempo solo. Sabe cuidarse.- Le contesto Tanya.

Irina la miro y luego desvió su vista y se dirigió a su cuarto. Todo esto ocurrió en la sala.

Todo esto pensé mientras entrabamos a la casa. Fui directo al cuarto a mirar un poco de tele.

Al día siguiente, Tanya volvió sin Irina. Todos en casa estaban preocupados, incluyéndome.

-Kate, Tanya, Brenda. Iremos a buscar a Irina, cuiden la casa y no se alejen mucho.- A veces Carmen, por ser la mayor se comportaba como nuestra madre. Eso me gustaba mucho.

- Si Carmen,- Contestamos al mismo tiempo. – Nos vemos en la tarde.- Se despidió Kate.

Kate se acerco a mí y entrelazo su brazo con el mío.

-¿Qué tal si vamos a ver si hoy desayunas Brens?- Me pregunto entusiasmada Kate.

-Está bien. Voy a intentarlo.- Le prometí a mi hermana.

-Las acompaño- Se prendió Tanya.

Nos dirigimos al bosque. Íbamos a la par, ambas me llevaban media cabeza de altura. Era la más enana de la familia. Y me había detenido a observarlo ahora.

-Bueno ¿recuerdas las técnicas de Eleazar? Tan solo inténtalo.- Dijo Kate cuando nos detuvimos en un muy pequeño prado.

-Creo que voy a cazar también.- dijo Tanya. Mientras comenzaba a correr porque olfateo un ciervo.

Mire a Tanya que mientras se alimentaba me mostraba que movimientos tenía que hacer.

Fin de Flash Back

-Creo que ni bien llegue a casa, voy a tener que bañarme- conteste con sarcasmo mientras Tanya me instruía como debía atrapar al ciervo.

Mire mi ropa y la de Tanya que continuaba limpia, y Kate se rio por el gesto que hice con mis cejas. Siempre se reía por como actuaba, dice que soy muy graciosa. A mí me hacía muy feliz hacerla reír sin darme cuenta.
-  
Vamos Brenda ni que fuera tan difícil, solo relájate y déjate llevar por tu instinto.- Me alentó Tanya.
 
Aunque no necesitase de él, realmente. Tomé aire, solo para tomar el impulso y me deje llevar por mi instinto.

2 comentarios:

  1. <3.<3 muy buen capi esperare el siguiente ;) atte evelyn

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  2. fantastico como Bella se adapta de a poco a su nueva vida,me encanta....Besos...

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Graciias por dejar tus palabras, estas hacen que quiera seguir escribiendo, y que cada día le ponga más ganas!!

Gracias al blog smilersheart.blogspot.com
por esta firma :)